
Para nosotros, hijos del VHS, esta película podría ser una de las mejores de humor en harto tiempo. Así de simple, aunque no es el humor convencional, sí se nota el ingenio y lo bien armado que está, sin que por esto sea una tontera pretenciosa.
Un repertorio notable, actores clásicos como Danny Glover y Mía Farrow, y la participación genial de Jack Black. La película es del 2008, y trabaja muy bien sobre todo lo que representa el mundo del cine, pero dejando de lado los grandes estrenos y las alfombras rojas, para tirarse de lleno a un mundo desaparecido: el VHS.
Ese mundo que ahora no está por la irrupción del DVD que ha desplazado a los videocasetes que antes abundaban en las casas. Eran tiempos en los que estas cosas “existían” en el mundo, no como ahora que todo el material, o bien cabe en un CD, DVD, disco duro o lo que sea; o bien circula por este espacio más raro aun como lo es internet. Ese mismo espacio que en Chile era habitado por algún video club de barrio, donde el único atisbo de monopolio que recuerdo era el Errol’s.
Un mundo que ya no vemos, pero que sin duda recordamos con nostalgia. Y no se trataba sólo de la manera en que veíamos las películas, de la baja calidad de las cintas, de que había que ajustarle el tracking a veces, y otras limpiarle los cabezales a la videocasetera. También eran las mismas películas, su estética y humor, sus efectos especiales y elencos.
Be kind rewind rescata muchos de estos elementos, y hace de ellos el material para armar una buena historia de humor, una mezcla de fantasía y realidad, una película que retrata el olvido de los mitos y el recambio constante que sucede en el mundo, recambio cada vez más histéricamente acelerado.
La historia es fácil: en uno de estos clubes de videos, con puras películas históricas que casi ya no se encuentran en DVD, se borran todas las cintas y el par de personajes, los que atienden el local, comienzan a grabar versiones caseras de todas ellas. Resultado: una revisión muy chistosa de la reciente historia del cine.
Sumérjase de lleno en los noventa, un período que está marcado desde el título de la película: “Be kind rewind” (Sea amable, retroceda); como decían las películas en arriendo antiguamente. Véala.




















